Cambios de uso que convierten bajos comerciales en viviendas.
Si tienes un local, estudiamos si puede ser tu próxima vivienda.
Residencial | Reforma integral | Cambio de uso
Alicante, Altozano
En construcción | 2026
120 m²
Alfaro Arquitectos
Carlos Alfaro
Casa Casals es un cambio de uso de local a vivienda en Alicante, en el barrio de Altozano. El origen es un bajo comercial con dos cualidades poco frecuentes: una gran altura libre y ventanales en arco de gran envergadura. El proyecto las convierte en el punto de partida de la casa, 120 m² ordenados en dos plantas alrededor de una zona de día a doble altura.
Convertir un local en vivienda no se resuelve solo en el papel. Un bajo comercial se proyecta como escaparate, con la luz y los accesos volcados a la fachada y apenas privacidad. La intervención, planteada como una reforma integral, reordena el interior para darle la distribución y la intimidad de una vivienda, y se apoya en la altura existente para ganar una segunda planta sin restar amplitud al espacio principal.
El inmueble dispone de una gran altura y huecos en arco abiertos hacia el entorno. Son elementos más propios de un edificio singular que de un local al uso, y el proyecto decide destacarlos.
Sobre esa base se levanta la vivienda. La intervención adapta el bajo a las necesidades de una casa, mejora su aislamiento y su confort, y deja los acabados sencillos en un segundo plano para que la altura y la luz sigan siendo las protagonistas. El objetivo es que la casa no se lea como un local reconvertido, sino como un espacio pensado para vivir.
La pieza principal de la casa es el espacio a doble altura de la planta baja, que reúne salón, comedor y cocina en una única estancia abierta donde los ventanales en arco marcan el ritmo de la fachada.
La cocina se resuelve con un frente de roble y una isla del mismo material que ordena los usos y separa la zona de cocinar de la de estar. El comedor se coloca junto a la isla, entre la cocina y el estar, de modo que las tres zonas comparten la luz de los ventanales. La altura del techo da al conjunto una escala poco habitual en una vivienda urbana.
La escalera, revestida de roble, sube adosada al muro hasta la planta superior, donde se encuentra uno de los dormitorios. Vista desde el espacio principal, se lee como un volumen de roble apoyado en el muro blanco.
La vivienda se organiza así en dos plantas: la zona de día, abierta y luminosa, y un ámbito más recogido para los dos dormitorios y los dos baños. Cada estancia mantiene su relación con los grandes ventanales, y la luz natural llega tanto a la zona de día como a la de noche.
La vivienda se construye con muy pocos materiales, repetidos de una estancia a otra. El mortero de cal de los muros y la solera de hormigón fratasado forman un fondo neutro y casi monolítico que apenas cambia al recorrer la casa.
Sobre ese fondo, la madera de roble es el contrapunto cálido del proyecto y, a la vez, el material que lo hace habitable. Resuelve la cocina, da forma a la escalera y equipa los dormitorios con armarios y cabeceros. El mobiliario pasa así a formar parte de la arquitectura.
Casa Casals recupera para vivienda una planta baja comercial en desuso. El cambio de uso de local a vivienda parte de lo que ya ofrecía el local, su altura y sus ventanales en arco, y plantea una casa de dos plantas, con dos dormitorios y dos baños, que no esconde su origen.
Cambios de uso que convierten bajos comerciales en viviendas.
Si tienes un local, estudiamos si puede ser tu próxima vivienda.